Como evitar avalanchas esquiando

Como evitar avalanchas esquiando

Aunque es imposible predecir los aludes, existen algunos hábitos que puedes poner en práctica para resguardar tu seguridad en caso de que ocurran, mi intención es informarte acerca de ello a través de este post sobre cómo prevenir avalanchas.

  1. Preparar tu salida

Antes de acudir a la montaña es indispensable que todos los miembros del grupo estén informados sobre los aludes de la zona, su tamaño y ubicación según el BPA.

Partiendo de esta información se debe trazar un mapa de los lugares que representan el mayor riesgo con el fin de evitarlos y tener preparado un plan de respaldo en caso de que las condiciones cambien cuando se encuentren en la montaña.

  1. Siempre llevar contigo DVA, sonda y pala

Estos elementos son indispensables cuando vas a una montaña nevada. Todos los miembros del grupo deberán aprobar el control de DVA y haber sido entrenados en el uso de la pala y la sonda en caso de requerir efectuar un rescate.

Nunca está de más portar cualquier otro implemento de seguridad como casco, mochila ABS, avalung o emisora.

  1. Utilizar equipamiento confiable

Antes de salir a una montaña nevada debes asegurarte de que tu equipo se encuentra en condiciones óptimas y es adecuado para el tipo de actividad que pretendes realizar, incluyendo esquís, sujetadoras, bastones y todo lo demás.

  1. Recorrer siempre la ruta más segura

Asegúrate de seguir la ruta más segura siempre y no te dejes llevar por la opinión de desconocidos que posiblemente no sepan mucho al respecto.

  1. Separarse y reagruparse

Cuando se está subiendo o descendiendo de una montaña nevada no es conveniente que todo el grupo recorra la misma porción de terreno al mismo tiempo, lo ideal es que cada uno avance individualmente sin perder el contacto visual con el resto y se reagrupen al llegar a una zona segura.

Prevenir los riesgos

En las zonas propensas a los aludes el peligro aumenta proporcionalmente con el uso y la ocupación del suelo por parte de las personas. Por ello, conocer los riesgos temporales y espaciales es indispensable en la prevención de estos fenómenos naturales.

  • Predicción temporal: determina el nivel de peligro asociado a la incidencia de aludes en un momento y lugar determinados a través de boletines emitidos según la evaluación de los expertos y los datos obtenidos con los instrumentos especializados en la medición de las condiciones climáticas que influyen en estos fenómenos. Puede ser débil, moderado, marcado, fuerte o muy fuerte.
  • Predicción espacial: identifica las áreas en las que frecuentemente ocurren los aludes y aquellas que tienen mayor riesgo, a través de mapas donde además se especifica su trayectoria y alcance.

Evalúa y conoce el terreno

Está claro que no puedes saber a ciencia cierta cuándo ocurrirá una avalancha pero existen algunas pruebas que te permitirán detectar las zonas de riesgo y prevenirlos para garantizar tu seguridad:

La prueba del bastón

Consiste en clavar tu bastón en la nieve para determinar su dureza y espesor. 

  • Si notas que la primera capa es suave pero más abajo está sólida, es posible que haya nevado recientemente o se trate de nieve de fusión y deberás estimar el espesor de la misma según el nivel de inclinación del terreno.
  • Si la primera capa es dura y la siguiente es suave, posiblemente se trate de una placa que representa inestabilidad en el terreno.
  • Si a medida que entierras el bastón en la nieve notas que se torna cada vez más dura, se trata de terreno estable y con la sonda puedes determinar el espesor del manto, así como la dureza de las capas que lo componen.

Prueba de vertiente

Esta prueba es más sencilla, únicamente requiere pararse en una pendiente de 30 a 45 grados ejerciendo presión sobre el suelo con esquís o raquetas para verificar su estabilidad. Si se desprende algo del terreno, significa que no está lo bastante estable.

Prueba de la vuelta maría

Para esta prueba se debe girar sobre la nieve abriendo una brecha para verificar si surgen grietas en las proximidades de la misma.

Prueba de doble traza

En esta prueba se abren dos brechas, una por encima de la otra y con dos metros de distancia entre sí para comprobar si se desliza algo de nieve al pasar sobre ella o saltar cerca.

Prueba de la columna extendida

Esta prueba se realiza para evaluar la estabilidad del terreno y consiste en segmentar una porción del mismo dibujando un rectángulo de 30 cm de alto por 90 de largo y 120 de profundidad como máximo. 

La idea es aislar ese bloque de nieve quitando la que se encuentre a los lados y en el extremo inferior del mismo, luego poner la pala encima haciendo contacto.

Conoce los tipos de avalancha

Según sus características, es posible definir tres tipos de avalancha:

  • De nieve fresca: sucede cuando el peso de la nieve es atraído por la fuerza de gravedad, especialmente después de nevadas fuertes y si se acumula mucha de ella con consistencia ligera. Suele iniciar en un punto específico y aumentar conforme avanza.
  • De placa: se genera cuando una placa de nieve se desprende y desliza por la pendiente, ocasionando una gran fractura y arrastrando todo a su paso. Puede ser ocasionada por la acción del sol, el viento o el peso de las personas.
  • De nieve húmeda: ocurre cuando el sol o el viento caliente derriten la nieve superficial y las capas más profundas ceden al no poder soportar el peso del agua, suelen presentarse de manera dispersa y numerosa.

Lleva el equipo necesario

Si vas a una montaña nevada para practicar alpinismo o esquí en cualquiera de sus modalidades, debes asegurarte de llevar todo lo necesario para garantizar tu protección. Esto incluye:

  • Esquís o raquetas de nieve.
  • Botas de cuero o plástico con suela plana.
  • Amarres o fijaciones.
  • Bastones metálicos o de fibra.
  • Casco y otros implementos de protección como guantes, espaldera, espinillera, cubrebrazos o lentes.
  • ARVA (localizador), sonda y pala.

Ve acompañado 

Nunca debes acudir a una montaña nevada en solitario, procura siempre conformar un grupo de al menos tres personas.

Recuerda que se trata de actividades con cierto nivel de riesgo y los accidentes ocurren de manera inesperada, por ello es indispensable contar con alguien más que pueda ayudarte en caso de que lo necesites y se presten apoyo mutuamente.

Si nos coge un alud

Si por alguna razón quedas atrapado en una avalancha, esto es lo que debes hacer:

  • Primero que nada, mantén la calma y haz tu mejor intento por escapar desplazándote diagonal y descendentemente hacia el extremo más cercano.
  • Cierra la boca para evitar que entre la nieve y sujeta fuertemente los bastones.
  • Agárrate a cualquier árbol o roca que encuentres para evitar que la nieve te arrastre, si no hallas nada de esto, procura mantener a flote como si nadaras y protege tu cabeza para que no te golpees con piedras o ramas.
  • Si la nieve te tapa, adopta posición fetal e intenta salir a la superficie antes de que la nieve se asiente.
  • Aparta la nieve cercana con tus codos y rodillas para crear una especie de cápsula donde puedas respirar.
  • Para saber en qué posición te encuentras deja salir un poco de saliva y fíjate en qué dirección corre, si va hacia la nariz significa que estás de cabeza.
  • Si notas que no puedes salir, evita gastar demasiada energía. Respira lento y espera a que la ayuda acuda.

Existe un 90% de probabilidades de salir vivo de este tipo de situaciones en los primeros 15 minutos, conforme avanza el tiempo las posibilidades se reducen por riesgo de asfixia o hipotermia.

El resto de los miembros que no hayan sido sepultados deben observar e intentar marcar dónde vieron por última vez a sus compañeros para hacer lo posible por ubicarlos.

Mirar la previsión de aludes y el boletín de Aludes

El boletín de aludes se utiliza para informar a las personas que practican actividades de montaña en la nieve de manera recreativa o profesional y advertirles sobre los riesgos o peligros a los que pueden estar expuestos; igualmente a los rescatistas y el personal encargado de su seguridad.

Durante la temporada de invierno el Centre de Lauegi emite al menos un boletín diario, de acuerdo con el siguiente cronograma:

  • A las 17:00 hrs comunica la evaluación de riesgo de avalancha para el día siguiente con validez de 24 horas.
  • A las 8:00 hrs emite una actualización sobre el reporte anterior en caso de que haya habido variaciones, con validez hasta la medianoche.
  • En cualquier momento del día se puede realizar un boletín de emergencia para alertar en caso de que sea necesario.

Dichos boletines informan sobre el grado de peligro de avalanchas y su rango de alcance, descripción del riesgo, análisis del manto de nieve y una tendencia de comportamiento válida durante las siguientes 24 o 48 horas. Estos datos son especificados en el Valle de Arán según tres regiones: Arán norte y centro, límite sur y vertiente sur.

Cabe mencionar que estos boletines no son infalibles, únicamente reportan predicciones de lo que posiblemente puede ocurrir pero no necesariamente sucede de esa manera porque las condiciones del clima cambian constantemente.

Si te encuentras en el Valle de Arán la información es comunicada por medio de correos, cuentas oficiales de Facebook y Twitter, Catalunya Radio y Gum FM.

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